jueves, 15 de enero de 2015

1ª semana, parte 7

Hoy me levanta Astrid a las 8:30 cuando tengo puesto una alarma para las 8. ¿Por qué no funcionó? A saber. Cuando le pregunto cuanto tiempo tenemos me dice que 10 minutos.

Genial. Maravilloso. Estupendo. Impresionante. Yo que me quería duchar y arreglar la habitación. Pues nada, arreando para el bus. Cuando llego al bus, veo que no llevo la cartera encima, así que Astrid se arregla para que podamos subirnos.

Que sueño, casi me quedo dormido en el bus. Y mira que era de día. Voy a coger mis cosas de la taquilla, pero me acuerdo de que me dejé la llave con la cartera. Llego tarde a clase de tecnología, a las 10, porque el bus tarda en llegar. La profesora es una sustituta que no controla mucho inglés. Me enseña lo que están dando y me dice que ahora mismo están haciendo una especie de examen y tienen que hacer muchos ejercicios. Así que me siento delante de un ordenador libre y no hago nada. Al poco rato la profesora me pone el usuario para poder utilizar el ordenador y me dice que mire algo de física de sólidos, que es lo que están dando. Le pido el libro a Viktor, el de ayer, y me explica que están dando. Me pongo a mirar el libro y miro alguna traducción en el ordenador. Veinte minutos antes de que acabe la clase, Viktor me pregunta si quiero ir a comer con él y su grupo de amigos. Yo miro el móvil. ¡¡¡11:00!!! Le pregunto: "Now!?". Y voy a comer con ellos.

Hoy hay arroz con la misma salsa que la de los tacos. Nos cogemos una mesa, y durante toda la comida no se dice una palabra. En diez minutos estamos fuera del comedor. La salsa picaba mucho.

Después me reuní con mis compañeros españoles y fuimos juntos a matemáticas. Seguimos con factorización, y mandó muchos ejercicios. Después tenemos italiano, en la que al final acabamos yendo todos los españoles en la misma clase. En italiano, Clara y yo estamos un poco perdidos, pero a Amaia y a Luis se les da bien, Después cuando salimos de italiano nos fuimos los cuatro con Astrid a Täby Centrum, para comprar algunas cosas.

La verdad es que tener el centro comercial al lado del instituto tiene muchos inconvenientes. Cuando acabamos, cada uno nos vamos para su casa. Al llegar a casa me puse a buscar la cartera, y no la encontraba, me fui poniendo nervioso y no aparecía. Se lo comenté a Astrid, y mientras seguía buscando por la casa, pensamos donde podía estar. Fuimos deduciendo, y como tres cabezas piensan más que una (Astrid, su madre y yo, aunque yo no era capaz de acordarme de nada) deducimos que la cartera se me había caído en la nieve delante de la casa de Cortana.

Fuimos nada más cenar a buscarla. Yo no tenía muchas esperanzas, porque yo siempre fui de perder cosas y tras buscarlas, encontrarlas al año, en el sitio menos pensado. Pero gracias a dios, la encontramos en la nieve. Tenía algunos trocitos de hielo, la cartera estaba empapada, y los billetes igual. Gracias a dios que la encontré.

Volvimos, puse todo a secar y nos pusimos a ver la televisión. Después podemos destacar cierta pelea que tuvimos Astrid y yo por ciertas fotos que le saqué, no le debieron de gustar, porque se puso un poco violenta jejeje. Acabó encerrada en mi habitación en posesión de mi móvil, y tras borrar todas las fotos que tenía suyas se quedó a gusto. Lo que no sabe es que tengo activada una subida automática de fotos a la red. Pronto me fui a la cama porque mañana me levanto a las seis otra vez.

Yo a este ritmo no aguanto.

miércoles, 14 de enero de 2015

1ª semana, parte 6

Hoy es martes. A las seis me ha sonado la alarma. A las seis de la mañana.

Me cambio en diez minutos, y me asomo al pasillo a ver si hay alguien. Ni una luz encendida.

Tengo mucho cuidado de no despertar a Astrid, que está durmiendo en el sofá por mí. A y veinte salgo de la habitación para desayunar. Pero sigue sin haber nadie en el pasillo. Activo la linterna en el móvil, para no encender la luz y no despertar a Astrid. Llego a la cocina y me sirvo algo de yogur de frutas del bosque. Cojo unas galletas porque me muero de hambre. Apago el led del móvil para no despertar a mi queridísima amiga italiana. Vuelvo a la habitación. Ya son y media. Me tengo que poner las lentillas y cepillar los dientes. Salgo de la habitación otra vez y miro a ver si Anya, la hermana de Astrid, la que se iba a levantar a las seis porque cogemos juntos el bus, tiene la luz encendida. Nada.

Llego al baño, me lo pienso dos veces. Vuelvo a su habitación, y tras golpear su puerta con suavidad y sugerirle levantarse calmadamente, elevo la voz, hasta que consigo despertarla. Si no la hubiera despertado no habríamos salido de casa. Me olvido de ir al baño, arreglo la habitación y salimos disparados para no perder el bus. Doy dos pasos, y al pisar la escalera que nos lleva hasta el suelo me caigo. Estaba congelada, igual que la carretera. Lleva dos días sin nevar y sin llover, así que toda la nieve se ha ido compactando y convirtiéndose en peligroso y malvado hielo. Yo hoy me he puesto unos tenis, porque no veo que la gente lleve botas, hice un salto de fe. Mal hecho.

Anya lleva unas Nike Air Force, que tampoco tienen suela para esto. Tardamos cinco minutos en llegar hasta la carretera, sobretodo Anya, que pasa más tiempo riéndose porque estamos todo el tiempo perdiendo el equilibrio que intentando caminar.

Llegamos a la parada del bus, que llega tarde. En Campus Roslagen me bajo, me despido de ella, y cuando me subo al siguiente bus y conecto el WiFi, me llega un mensaje con la parada en la que me tengo que bajar, porque el nombre era demasiado difícil.

Me bajo del bus y me espera otra aventura, está todo congelado igual que en Nortälje. Como voy sólo, intento ir con cuidado, pero de vez en cuando me pego algún resbalón. Cuando llego al instituto, voy corriendo a clase, porque llego tarde, pero para mi sorpresa todavía no llegaron ni Laura ni Luis.

Es hora de matemáticas. Cuando llegan Luis y Laura nos reparten los libros, porque también están empezando un semestre nuevo. Cuando vemos lo que pone el profesor en la pizarra nos da la risa.

¡Identidades notables! ¡Y factorización! Nos pasamos toda la clase riendo del nivel de matemáticas.

Cuando acabamos esa "clase", nos fuimos al centro comercial a comer y a mirar tiendas Laura, Luis y yo.

A la una, tenemos química, pero cuando llegamos vemos a la mitad de la clase fuera del aula. Nos dicen que la mitad de los alumnos están haciendo un experimento y que la otra mitad (nosotros) tenemos que hacer un problema que mandó el profesor. Le pedimos a los alumnos que nos traigan el problema y avisan al profesor para que nos deje unas fotocopias. El problema estaba todo en sueco, y le pedimos ayuda a nuestros amigos. Nos explicaron de que iba pero no teníamos todo el problema resuelto. A los diez minutos, un chico llamado Viktor nos trajo en una hoja una versión traducida del problema.

¡Que majo! Se lo agradecimos mucho, porque era un problema muy rebuscado, y con vocabulario muy específico. Deducimos la respuesta del problema, porque era la más evidente, y cuando le preguntamos a los alumnos suecos, acertamos. Aunque no sabíamos como justificar la respuesta, cosa que los suecos tampoco sabían. Se pusieron a buscar en internet, y al final lograron la respuesta, aunque yo no entendí nada.

Después tuvimos física, sin nada que objetar. Cuando acabamos, nos encontramos con Clara y vamos a apuntar a las chicas, Laura y Clara a un gimnasio en Täby Centrum. Vamos a comprar un candado para nuestras taquillas y a tomar algo mientras esperamos el bus de Laura. Clara se va con su familia sueca y a Laura la dejamos en su parada. Vamos a casa de Cortana. Allí cenamos chorizo con puré de patatas.

Buenísimo. Más tarde, Alvin propone bajar a jugar con la nieve, y ahí vamos. Acabamos con nieve por dentro de toda la ropa, agotadísimos de correr y de esquivar bolas de nieve y Astrid acaba en el suelo con nieve por todo el pelo. Modelo Otoño-Invierno. Al poco rato nos viene la madre de Astrid a buscar, y nos fuimos a casa.

A dormir al fin.

martes, 13 de enero de 2015

1ª semana, parte 5

Lunes.

¿Será tan horroroso como en Lugo?

Nos levantamos a las ocho, para estar en el instituto a las diez. Cuando entraba Astrid en clase. Porque yo entraba a las 12, y ojalá me hubiera quedado a dormir, pero preferí ir con Astrid a clase, no quería perderme. Al llegar encontré a Luis y a Clara, y aunque mi intención era trabajar algo, me convencieron para ir al Täby Centrum, el centro comercial que tenemos en frente del instituto.

Encontramos un Dunkin Donuts, y cogimos una caja de doce. Fue precioso. Nos  comimos dos donuts cada uno y después de que Luis comprar unos auriculares que casi le cuestan cincuenta euros volvimos al instituto.
Una caja de 12 deliciosos donuts y berlinas.
 Llegamos al instituto, y nos encontramos a Laura, que quería ir a comer. Aunque no teníamos mucha hambre, fuimos igualmente. Había tacos, y yo los había tomado ayer por la noche, así que ya era un profesional.

Pero estos tacos eran un desastre. El pan se deshacía y la carne estaba super picante. Así que no comí casi nada. Y teníamos clase de química, que nervios.

Cuando llegamos a clase ya estaban todos dentro, se acercó el profesor, un homber bajito, sin mucho pelo y con barbita, nos preguntó si éramos los alumnos de intercambio. Nos preguntó nuestros nombres y nos presentó a la clase. El resto de la clase trascurrió sin nada importante. No sabíamos de que iba lo que estaba escrito en la pizarra, así que creemos que tienen un nivel superior o igual en química. La clase duraba una hora y media, pero hacen un descanso en el medio.

Las clases son bastante inestables en Tibble. La gente entra en clase cuando le da la gana, se ponen a escuchar música, y hasta tienen enchufes colgando del techo, no sé si algún iluminado carga su móvil ahí. También utilizan bastante el móvil. Utilizan mucho el lápiz, yo no vi bolígrafos en clase.

Durante el descanso, dos chicos muy majos vinieron a hablar con nosotros, uno vive en Nortälje, así que a ver si me hago amigo suyo. La clase de física fue más entretenida. Desde que entramos en el aula hasta que entró el profesor pasaron quince minutos. De los dos chicos que vinieron a saludarnos, el que no vive en Nortälje se sentó con nosotros tres, algo que me demostró que quería ser nuestro amigo. A mi me dió mucha pena porque nosotros no le dimos gran conversación y en ningún momento se giró para hablar con sus amigos. Mientras no vino el profesor, el grupo de "los guays"  se puso a poner la radio, a lanzar bolas de nieve por la ventana y a poner música en el ordenador. Menos mal que tienen cámaras en las aulas.

Esta era la primer clase  que tenían de física, por lo que el profesor nos repartió los libros de texto. En Suecia hay algunas asignaturas que están divididas por semestres, el semestre de otoño y el semestre de verano. La clase fue bastante divertida, porque nos reímos mucho de lo fácil que eran las cosas que íbamos a dar, y bueno,también nos reíamos un poco del profesor.

Después de física, Laura y Luis se fueron a casa, y yo me quedé con Amaia porque teníamos italiano. La profesora de italiano sabe hablar algo de español, lo que está bastante bien. Somos nueve en clase, y estamos repartidos por toda la clase. Durante toda la clase Amaia se separó de mi y se sentó en el asiento del lado, porque no quería saber nada más de mí, pero acabó volviendo, siempre lo hacen.

Aunque fuera porque teníamos que compartir libro. En italiano ya dimos los números y los artículos.

Cuando acabó la clase, tuve que esperar una hora solo en el pasillo por Astrid, porque venía del hospital, y cuando llegó cogimos varios buses para llegar a casa. Cuando llegamos a casa, Astrid se puso a preparar arroz con pollo y mientras se hacía, se puso a ayudar a Anya a elegir el instituto al que quiere ir.

Esto es muy interesante. En febrero, todos los chicos de 15 años, tienen que elegir a que instituto van a ir en secundaria y que modalidad van a escoger.

Me despido aquí, mañana tengo que levantarme a las seis de la mañana, ayuda.

lunes, 12 de enero de 2015

1ª semana, parte 4

Hoy, domingo por la mañana, me desperté tarde, a las once, pero no había mucho ambiente por la casa. Desayunamos Alvin, Anya, Astrid y yo y acompañamos a Anya al trabajo.

En Suecia se puede trabajar desde los doce años, y Anya está sustituyendo a Astrid, para que Astrid pueda pasar más tiempo conmigo.  El sitio es un restaurante de comida rápida sueco que me gustó bastante.

En el restauurante, algo que me llamó la atención fue este fregadero,
que sirve para tirar los líquidos en vez de tirarlos en la basura.
Compré un batido de vainilla, y lo metí entre la chaqueta y la sudadera porque estaba muy frío.

Pero al llegar a casa el batido estaba abierto y había vainilla en la sudadera y en la cremallera de la chaqueta. Que desastre jajajaja. Así que me los quité de encima porque estaban pringosos. En un rato a Alvin se le ocurrió la idea de ir a tirarnos por la colina del sábado pero con bolsas de la basura cubriéndonos las piernas. Fue muy divertido.
Precioso paisaje en Nortälje.

Yo me tiré varias veces, porque era muy gracioso caerse y golpearse el culo y que te entrara nieve por todos los sitios. Puede que no fuera gracioso, pero merecía la pena. Cuando nos cansamos, intentamos hacer un muñeco de nieve, pero la nieve era nieve polvo y era imposible hacer una gran bola compacta. También intentamos hacer un iglú, pero nos rendimos al poco tiempo.

Volvimos a casa y ya estaba Cortana en casa, y mientras yo trabajaba en el blog, el resto se pusieron a preparar comida, tacos. Me gustaron mucho los tacos, menos por un ingrediente, los galapeños, que picaba mucho, y entonces lo tuve que sacar del taco. Por la tarde vimos una película, High School Musical, en Netflix, una plataforma digital que te permite ver miles de películas pagando una cuota de 10€ al mes. Ojalá llegue a España pronto.

El gato que vió conmigo High School Musical.
Al poco rato de acabar la película nos vino a buscar la madre de Astrid, que había ido a buscar previamente a Anya. Cuando llegamos a casa, Anya se puso a preparar un batido de fruta y el hermano de Astrid nos hizo la cena. Preparó pasta italiana.

Anya puso música mientras cocinaron y mientras la cena. Me gusta mucho su estilo de música, aunque a ella le gusta también 1D. Y ahí ya no compaginamos mucho. Después de cenar estuvimos un rato en el sofá y a las once me fui a la cama.

¡¡El lunes es mi primer día de clase!!

domingo, 11 de enero de 2015

1ª semana, parte 3

¡No puedo seguir haciendo entradas a este ritmo! Espero que a partir de ahora no tenga tantas cosas que escribir.

Hoy, sábado 10 me he levantado a las 9:40 a.m. he desayunado y me he duchado. La ducha no daba regulado la temperatura, ¡así que me he duchado a 38ºC!

Lo importante es que no pasé frío.

A las 10:10 a.m. salimos de casa y cogimos un bus que nos dejaría en Campus Roslagen, de donde cogemos el bus a Estocolmo. Me llamó mucho la atención la parada de bus.

Durante el viaje a Estocolmo he estado escuchando música con Astrid y escribiendo el resumen de la primera entrada en inglés. Al llegar a Tekniska Högskolan (la estación en la que habíamos quedado con Katarina) y bajar del autobús nos dirigimos a la estación de tren, al lado de la de autobuses.

Allí ya estaban Katarina, Eduardo, Amaia y Kian (la sueca de Amaia). Al poco rato llegaron Laura con Susanne, y Luis con Gabriel (sus respectivos suecos). La que tardó más en llegar fue Clara, que no tiene sueca, está viviendo con una profesora y como tenía que venir sola pensamos que no iba a llegar.

Acabó llegando, pero porque le habían hecho un mapita en casa.

Entrando en Skansen.
Cuando estuvimos todos, nos fuimos a un área de Estocolmo llamada Skansen, aquí os dejo el enlace a la página web. Skansen es un museo al  aire libre en teoría. Pero aunque había muchos edificios bonitos y antiguos, lo único en lo que nos fijamos y lo que nos hizo gracia fueron los animales que había por el parque.

Entrando en Skansen, Amaia, Clara y yo.
Skansen también tiene una parte de zoológico, con animales escandinavos como linces, alces, jabalís, lobos o osos. Y no se puede comparar un museo con linces, así que lo único que hicimos fue:

Ver y fotografiar todos los animales.

Cuando acabamos la visita empezó a nevar, ¡y fue genial! Estuvimos bailando (sobretodo yo) y gritando pero nos metimos en una cafetería para entrar en calor. Estuvimos cerca de media hora en la cafetería, hasta que decidimos lo que íbamos a hacer a continuación. COMER. Cuando salimos de la cafetería estaba nevando bastante, por lo que nos pusimos a grabar vídeos y a gritar y a echarnos nieve por la cara. Salimos de Skansen y cogimos el tranvía hasta el centro de Estocolmo.
Con Estocolmo al fondo.

Lo peor de Skansen es que tengo que hacer una página en inglés acerca de ello. Puedes entrar directamente aquí.

Bajamos en la misma estación que el viernes, T-Centrale y fuimos directamente a un "centro comercial" en el que solo había restaurantes de todo tipo. Nos costó mucho coger sitio, pero la comida estaba buenísima y era abundante, así que nos compensó. Comimos a las tres, así que todos los suecos se estaban muriendo de hambre jajaja.

Que bien sienta una buena comida a su hora.

Tras tener una sobremesa cuantiosa, porque nos costó decidir que íbamos hacer al salir de allí, salimos a la calle.

Madre mía como nevaba.

Hammarby sjö
Yo según vi la nieve salí corriendo y gritando, realmente como lo haría un niño de 7 años. Y al salir había una plazita donde se había acumulado algo de nieve, así que empecé a lanzar bolas de nieve, aunque eran bolas muy pobres. Nos sacamos alguna foto y algún vídeo nevando, pero aquello no era factible, nevaba demasiado y nos estábamos empapando. Así que acabamos metiéndonos en una galería porque no aguantábamos bajo aquella nevada. La verdad es que en la galería se estaba muy bien, porque era un centro comercial debajo de la tierra.

Nos dividimos, suecos por un lado y españoles por otro. No sé porque la verdad, así que nos fuimos hacia un extremo del centro comercial, donde las chicas entraron en una tienda de la que no me acuerdo el nombre, y Luis y yo... pues evidentemente nos fuimos al MediaMarkt.

En el MediaMarkt no había nada que no hubiera en España, pero dimos una vuelta para mirar

lo último en tecnología sueca. Al poco rato bajaron las chicas al MediaMarkt y las encontramos. Salimos de la tienda y fuimos a buscar unos baños, y cuando llegamos al final de las escaleras coincidimos con nuestros amigos suecos, que nos preguntaron a donde queríamos ir, y dado que Amaia estaba deseosa de entrar en Victoria's Secret, fuimos al baño y salimos de la galería hacia la famosa tienda de lencería. Los chicos no entramos.

Como a todo el mundo le daba igual a donde ir, propuse la idea de ir a la tienda a la que fuimos el viernes, Buttericks, la tienda que dije que tenía muchos regalos geniales. Como nadie se opuso (bueno, no dejé que nadie se opusiera) salimos hacia la calle de la reina, la calle en la que estuve el día anterior. En el camino atravesamos un puente, en el que no había nadie, y estaba rodeado por unos barandillas altas en las que se había depositado bastante nieve.

Evidentemente la primera bola la lancé yo.

Fue genial hacer una guerra de bolas de nieve, aunque yo no tenía guantes y acabé con las manos algo rosadas, si poco. Pero si para presumir hay que sufrir, para divertirse tanto como me divertí yo, también había que aguantar algo de sufrimiento. Acabamos llegando a la tienda, pero estaban cerrando, así que no pudimos verla.

Clara tenía que coger un tren para volver a casa. Y solo pasaba una vez. Así que tuvimos que estar pendientes para que no se le escapase. Y después de salir de la tienda cada uno se fue a su casa. Astrid me dijo que había quedado con los amigos de Astrid. Tras el largo viaje en autobús, nos bajamos en Nortälje Busstation y fuimos hacia casa de estos. En el medio del camino los vimos lanzándose bolas de nieve, y nos unimos. Después cogimos el trineo y nos fuimos hacia una ladera cubierta de nieve, y estuvimos jugando allí. Volvimos a casa y estuvimos hasta las doce bailando y hablando.

A los italianos les encanta nuestra música disco! Conocen muchísimas canciones, sobretodo de Romeo Santos y parecidos. A las doce y media elegimos una película para ver, y Anya y yo vimos Ocean's Eleven juntos. Me encanta esa película. Cuando acabamos, nos quedamos a dormir en casa de Cortana, y me quedé dormido en el sofá, con un gato al lado.




sábado, 10 de enero de 2015

1ª semana parte 2

Hoy me he levantado a las 7:45, y tras desayunar y arreglarme salimos en coche hasta Campus Roslagen (Nortälje) donde cogimos el bus hasta Täby.


El bus era de dos pisos, con dirección a Estocolmo, muy cómodo y con WiFi. Al llegar a Täby compramos una botella de agua en una gasolinera porque tenía mucha sed, llevo con sed desde que llegue a Suecia, y en nada llegamos al instituto.


Dejamos las cosas en la taquilla de Astrid (pronto me van a dar mi propia taquilla, ¡¡voy a tener la vida de un estadounidense estudiante con la que todo el mundo sueña!!) y fuimos a ver al doctor.
En este instituto hay un doctor cada dos semanas, una sí y otra no. Para ir a España, Astrid necesita que un doctor le cubra unos papeles para que en caso de que le ocurra algo en España, el médico que le atienda sepa su historial médico.


Y al llegar a la consulta me encontré con Laura, mi compañera española, me alegré mucho de verla, porque no encontraba a nadie y necesitaba ver a algún amigo español D:


Así que ahora estoy esperando a ver si sale Astrid de la consulta, porque su clase empezaba a las 10:00 y son las 10:44 y ¡sigue dentro!
Yo en serio que no entiendo como pueden andar así. Tienen muchísima libertad para hacer lo que quieran, yo creo que ya no voy a llegar a clase, porque acaba a las 11 y algo y a este paso ya no entramos en clase...
Cada viernes hay un evento especial:

  • Un viernes hay tutoría
  • ¡¡Otro viernes hay un espectáculo de música!!

Tengo muchísimas ganas de ver el espectáculo, porque tiene que ser de las cosas más increíbles del instituto, cosa que en mi instituto, no hay :(.
Además mi sueño siempre fue ver un musical o algo parecido a lo High School Musical y Astrid me dijo que se iba a parecer bastante :D.
¡¡Que ganaaaas!!

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Bueno, ya hemos visto el instituto, nos hemos hecho unos carnets para acceder a la biblioteca,  hemos comido y hemos tenido una reunión con los tutores. A las 11:15 nos sacamos unas fotos para hacer los carnets de la biblioteca y acto seguido visitamos las instalaciones del instituto, que tiene muchos pabellones, una piscina y seguro que muchas más cosas que por ahora no he visto. 

El comedor es super grande, pero no tanto como el de High School Musical, aún así, lo pasamos muy bien y la comida estaba rica.

Después estuvimos un tiempo hablando y tuvimos una reunión con los tutores para aclarar las asignaturas y el horario. 

Ahora acabamos de salir del Mc Donalds Laura, Clara y yo, ha sido una experiencia nueva e increíble. Primero, nos hemos perdido en las pantallas, porque no entendíamos nada, no veíamos ningún menú y no sabíamos que pedir. Así que pedí una hamburguesa y me dijo si quería menú, gracias a dios. Después de pedir tres tipos de bebidas que no había, tuve que pedir una Fanta Exótica aunque odio el gas. Y me dispuse a pagar con la tarjeta de crédito, pero al ser la sgunda vez que utilizaba la tarjeta la metí del revés, pero la peor fue Laura, que  metió su tarjeta del revés pero con la barra magnética mirando para nosotros, y cuando el chico le mandó que la girase, giró la tarjeta pero al revés de lo debido, así que el chico le ayudó a meter la tarjeta en la máquina.

Aún para colmo Laura metió el pin incorrecto y canceló el pago sin querer, no podíamos parar de reírnos.

Sabemos que no es normal ir al McDonalds a las tres y algo, pero es que tener la "comida" (que para mí es un desayuno) a las doce, hace que te cuestiones si los de ahí arriba tienen barra libre de alcohol. 

También te cuestiona tu horario de comidas, porque tienes hambre todo el rato, aunque como a mí me encanta comer no tengo problema en estar visitando el McDonalds a menudo.

Volvimos al instituto y al poco rato nos fuimos con nuestro sueco correspondiente.

Astrid y yo decidimos ir a Estocolmo a visitar la ciudad. aunque solo hemos visitado una calle, Drottningsgatan, que estaba repleta de tiendas de todo tipo.

Había tres H&M en un cruce.

Entré en una tienda impresionante, con cosas super divertidas y de donde seguramente saque muchos de los regalos que tengo que traer a España. Había muchos objetos para hacer bromas y ¡hasta unos disfraces de licra que cubren absolutamente todo el cuerpo!

Entramos  en un par de tiendas más pero no había nada que nos llamase la atención. Tampoco dimos una gran vuelta porque mañana vamos los españoles y los suecos juntos de excursión a Estocolmo.

A las siete cogimos el bus para Nortälje, un bus que además de ser muy cómodo ¡tiene WiFi!

Me viene genial para ir escribiendo las entradas en el camino y ¡aprovechar el tiempo al máximo!

El bus nos dejó en el centro de Nortälje, y nada más bajarnos fuimos a una tienda llamada Hemmakväll en la que compramos un bote enorme de gominolas para comerlas de cenar en la casa de los amigos de la familia. 
La tienda de gominolas

¡Nosotros llenamos el bote negro!




Este grupo de amigos está formado por Cortana, la madre de Alvin, y Daniel, el primo de Cortana. Fueron los que vinieron ayer a casa. Hoy me dieron a probar té, que nunca me gustó pero esta vez sí. Y pasamos toda la tarde comiendo gominolas y hablando, así hasta las 11, cuando volvimos a casa. Acabo de conocer al hermano, de 19 años, y ahora me voy a dormir.

Mañana nos vamos a Estocolmo, ¡a ver que tal lo pasamos!

1ª semana, parte 1

Bueno, ya he pasado el primer día de esta aventura. Ahora me encuentro en el salón de mi casa sueca redactando como ha sido este día. A las 00:10 de esta noche, técnicamente hoy el 8 de enero, salió nuestro bus desde Lugo hasta el Aeropuerto Adolfo Suárez de Madrid, y a las 9:00 de la mañana salió nuestro avión con dirección al Aeropuerto de Arlanda en Estocolmo.


En este tiempo hemos pasado por muchos estados de ánimo, pasamos de estar ilusionados a tirarnos de los pelos por los nervios y viceversa. Unas cuantas veces.


Volamos con Norwegian airways, y nos quedamos alucinados cuando el piloto dijo por megafonía que disponíamos de WiFi en el avión. Fue genial y por supuesto, mi primera vez que disfruto de internet a mas de mil metros de altitud.


Tras tres horas y cuarto de vuelo, llegamos a Estocolmo, y fue en ese momento donde realmente nos moríamos de los nervios. Pensábamos que íbamos a conocer a la familia con la que viviríamos dos de los mejores meses de nuestra vida.


Pero no fue así.


Solo apareció Katarina, nuestra tutora sueca, una mujer rubia y con una sonrisa y una expresión facial que te da la confianza necesaria para contarle lo que necesites contarle (es ésta su función). Katarina nos explicó que íbamos a coger un taxi hasta el instituto y así hicimos.


El paisaje que vimos desde el Toyota Prius (es la primera vez que monto en un coche híbrido) no era nada que no pudieras ver en Galicia, árboles, campo, árboles, y de vez en cuando nos emocionábamos al ver un montón de nieve dura apilada, así que nada llamó nuestra atención.


Tampoco llamó nuestra atención la ciudad de Täby, que tiene media ciudad en obras y los edificios son tan grandes que ocupan una manzana entera.


Y llegamos al instituto. Tengo que indicar que hacía una temperatura agradable, superior a los 0ºC.


Al entrar el instituto tenemos de frente la recepción, y hacia los lados dos grandes pasillos repletos de taquillas, como el idealizado instituto estadounidense de las películas.
Katarina nos acompañó a dejar las maletas en un aula vacía y nos indicó donde estaban los baños, algunos lo necesitaban.

Después fuimos a la cafetería a comer algo, y como no entendía nada de lo que ponía en los carteles, cogí a medias con Luis un sandwich con jamón serrano y queso, y nos sentamos todos en una mesa a comer.

Al rato llegó el director del instituto, y tras presentarnos nos dijo si queríamos que nos contara varias cosas del instituto y aceptamos agradecidos.

El instituto tiene 1050 alumnos, 80 profesores y más de 100 trabajadores no docentes. Esto último me sorprendió nada más entrar al instituto, porque vi a muucha gente trabajando y me pareció que había demasiada gente recogiendo basura. Nos dijo varias cosas más, pero no me acuerdo de todas.

Cuando el director nos dejó, acabamos la comida y Katarina aprovechó para darnos unas tarjetas para usar en el bus y en el tren y empezaron a llegar los suecos y sus familias para recojernos. Yo me puse nervioso porque la mía no aparecía, pero al final acabó apareciendo. Cuando nos vimos, pensé rapidamente en como actuar, pero me sorprendió porque me dió un beso, entonces dije: "Pues si hace como los españoles, le tengo que dar otro beso" pero no fue así jajaja. Así que cogimos las maletas y cada uno se fue por su lado. Yo salí con ella y dos amigas suyas, que se definieron como: "Astrid's bestfriends"

Astrid me dijo que teníamos que ir a recoger unas lentillas en el centro comercial, y allí fuimos. El centro comercial al que fuimos, Täby Centrum, es enorme, enorme. Tiene muchísimas tiendas de todo tipo, y algunas que no hay ni en Lugo, como Hollister o Vans, cosa que me llamó mucho la atención ¡¡porque tenemos 40000 habitantes más que Täby!! Anduvimos por el centro comercial y nos vino a buscar la madre de Astrid, que me recibió con un "Benvenuto" y así emprendimos camino a nuestra casa. Paramos a comprar en un Lidl y después de recoger a la hermana de Astrid, de 15 años llegamos a casa. La casa está en el medio del bosque y es pequeñita, pero es super acogedora y me encanta.

Tras deshacer la maleta cenamos. y al poco rato llegaron unos amigos de la familia, que se presentaron y trajeron una tarta para celebrar mi llegada. Se quedaron a tomar la  tarta y estuvimos un rato hablando con ellos. Me cayeron muy bien, fueron muy amables y simpáticos y sobretodo un chico mayor, Daniel, que había estado varias veces en España y entonces tuvimos bastante de que hablar

Cuando se fueron me puse a redactar el blog, aunque me gustaría que supieras que esto que estás leyendo lo he redactado el 9 de enero porque se me borró accidentalmente la entrada original. Y me fui a dormir en mi agradable habitación.

[SUMMARY]

This  was my first day in Sweden. We have arrived at Stocholm at 12:40 p.m.. We have taken a taxi to the high school with Katarina, our swedish mentor. Katarina is a blond woman, and she is so friendly. When we arrived at the high school we were fascinated because of the big it is.

We went to the toilet and we ate something in the high school cafe. We met the principal and he told us data of the high school. The high school has 1050 pupils, 80 teachers and more than 100 non-teaching staff. When the principal left us, we finished our lunch and Katarina gave us bus tickets for two months.

In a few minutes we met our swedish exchange partners, and all families went in their ways. I went with Astrid and a friend to the shopping center, Täby Centrum. It is incredible big! At 4 i met Astrid's mother, and we took the car to our house. My swedish hoouse is in the middle of the wood but it's very confortable and beautiful.

After the dinner, three friends of my family came to celebrate my arrived. We were talking a few hours and then they left home.

This was my first day in Sweden! It was perfect!